Es posible que sepas que una fobia es un miedo excesivo a algo que realmente no supone un peligro. Se trata de un problema de ansiedad, así que, lo primero que hay que tener claro es qué es la ansiedad. Pues bien, la ansiedad funciona de la siguiente manera: ante una situación que interpretamos como peligrosa nuestro organismo se prepara, poniendo en marcha un mecanismo que aumenta la tasa cardiaca, envía más oxígeno a los músculos, nos permite pensar más rápido…. La ansiedad sube hasta un punto, se mantiene unos minutos y luego comienza a descender poco a poco.

No existe una ansiedad “buena” o “mala”, sino que hablamos de cantidad de ansiedad.  Nos interesa que se mueva entre dos puntos, que no sea muy baja ni muy alta, para que nos ayude con la actividad que estamos haciendo pero sin incomodarnos. Es lo que se llama ansiedad facilitadora.

Cuando la ansiedad es elevada ante una situación en la que no debería serlo tanto porque no es peligrosa, es cuando hablamos de un problema de ansiedad. Vámoslo más claramente con el ejemplo de la fobia a los exámenes.

Origen y mantenimiento de una fobia

Som teràpia fobia exámenes 2En primer lugar, ¿cómo se genera una fobia a los exámenes? La respuesta es: aprendiéndola. Imagina a una persona que interpreta un examen como algo angustioso, peligroso, y este peligro hace que se dispare la ansiedad. Si esto le ocurre en varias ocasiones, al final asociará el examen con peligro y, cuando tenga un examen, se disparará la ansiedad.

Y, ¿por qué sigue ese miedo a pesar de que la persona hace cosas para que desaparezca? Por lo que llamamos la trampa de la ansiedad. Viene un examen y la persona comienza a pensar que lo hará mal, que seguro que suspende, que lo va a pasar fatal, y esto provoca ansiedad, tan alta que la persona quiere evitar ese malestar. Para evitarlo, hace conductas de seguridad, es decir, cosas que hacen que baje la ansiedad, como repasar infinitas veces el temario, llevar un boli de la suerte o tomar una valeriana. Aunque esto reduce el malestar a corto plazo, a largo plazo es lo que está manteniedo la fobia, porque esta persona no tiene la oportunidad de comprobar si el peligro realmente existe, si es tan horrible como piensa. Pone parches en lugar de enfrentarse a su miedo.

Cómo actuar ante una fobia

Una vez explicada la trampa de la ansiedad, vemos que la forma de superar cualquier miedo es enfrentándose a él  y comprobar que no hay riesgo. Es un proceso gradual que diseña y enseña un psicólogo y que hemos hecho de forma espontánea muchas veces a lo largo de nuestra vida. Recuerda, por ejemplo, las primeras veces que condujiste después de sacarte el carné. Al principio, todos nos poníamos ansiosos pero, al seguir conduciendo, la ansiedad disminuía. Cada vez que subíamos al coche la ansiedad era menor y tardaba menos tiempo en desaparecer. Al final, llegó un punto en que ya no estábamos ansiosos y podíamos conducir escuchando música, hablando por el manos libres o pensando en nuestras cosas. A esta técnica la denominamos exposición.