No es extraño encontrar obras de ficción que reflejan problemáticas presentes en nuestra sociedad. ¿Quién no ha leído un libro cuyo contexto era una guerra o la crisis económica actual? ¿Cuántas películas retratan la esquizofrenia o la adicción a las drogas? En esta ocasión se trata de acercar el acoso escolar o bullying mediante el formato cómic.

Aunque pueda parecer un concepto reciente, ya en los setenta se definió qué es y las consecuencias de este trato vejatorio. Resulta curioso que antes de la aproximación científica existiera una artística, pues en los años sesenta el personaje de Peter Parker sufría este acoso en las viñetas de sus historias. De este modo, se hacía visible el problema tal y como se pretende hoy en día mediante el trabajo de psicólogos, docentes, charlas a padres, asociaciones y divulgación de información mediante libros e internet. Este es el primer paso para identificar que el acoso está ocurriendo, e incluso prevenirlo, y poder enseñar herramientas al acosador, acosado y personas de su entorno para poner fin al maltrato.

Una vez detectado, parte fundamental de la intervención es que la víctima recupere un concepto positivo de sí mismo, ya que acaba creyendo que no tiene valía, que no es importante, que es un cobarde e incluso que la única manera de que acabe su sufrimiento es quitarse la vida. Y es que un acoso continuo afecta a tu autoestima aunque seas Spiderman.