Ocurre muchas veces que un niño está haciendo los deberes, leyendo un libro o jugando y, de repente, deja esa actividad porque se distrae con otra cosa. El objetivo de los juegos de hoy es que sea capaz de prestar atención únicamente a aquello que está haciendo y no cambie el foco de atención cada dos por tres. Es decir, que desarrolle resistencia a la distracción. Además, trabajará el autocontrol y la capacidad para pasar de una tarea a otra con fluidez. Verás que se trata de juegos sencillos y amenos. Estas son nuestras propuestas.

Juegos para no distraerse

  • El juego de “Un, dos, tres, pared”. Cada vez que te gires, tendrá que quedarse quieto y callado. A medida que avanza el juego, aumenta el tiempo que permaneces mirándole para que tenga que aguantar más tiempo como una estatua. Puedes incluir a otros niños o miembros de la familia en el juego y competir. Cada vez que alguien toca la pared, gana un punto.

  • En esta ocasión tu pequeño estará realizando una tarea cualquiera. Puedes aprovechar los deberes del colegio o plantearle leer un libro, hacer un crucigrama, ordenar cuentas de colores… Colocas un folio a su lado y le explicas que, mientras él esté trabajando, tú darás una palmada y en ese momento dejará lo que está haciendo para hacer una raya en el folio.

  • Reúne cartulinas de varios colores. En este juego tu hijo tendrá que decir el nombre de un color diferente al que le enseñes. Por ejemplo, si le muestras la cartulina azul tiene que decir amarillo, si es roja tiene que decir verde y si es marrón tiene que decir morado.

  • Si tienes la oportunidad de invitar a otros niños o tienes más hijos puedes probar este juego. Poneos formando un corro cogidos de las manos. Di un nombre y la persona que está a su derecha tiene que levantar la mano. Puedes hacerlo cada vez más rápido para aumentar la dificultad (¡y las risas!).

  • Elige dos números, como el 4 y el 9. Asocia una acción a cada número, por ejemplo, cuando digas 4 hay que tocarse las rodillas y cuando digas 9 hay que aplaudir.

  • Necesitas folios y lápices. Por turnos, escribid oraciones mientras decís números impares en voz alta. Te sorprenderás de lo divertido que es este juego.

  • ¡Autocontrol! Haz que tu niño se siente delante de una mesa y coloca allí algo que le guste, como una chuchería. Dile que, si no se la come (ni la chupa, ni la huele, ni se come sólo un cacho), si no la toca, entonces obtendrá dos chuches.

  • Para este también necesitamos la colaboración de otros niños. Hincha un globo o coge una pelota y sostenla en las manos. Asigna un número a cada niño. Cuando digas su número, el pequeño tendrá que ir hasta ti y tocar el globo o la pelota.

Esperamos que encuentres tiempo para dedicar a estas actividades. No tenéis que hacerlas todas, elige las que crees que motivarán más a tu hijo. Con estos juegos le estarás enseñando que las cosas no siempre se obtienen “ya”, entrenará la habilidad para alternar tareas y para controlar sus impulsos a la vez que tiene la libertad para comportarse como un niño: ¡jugando! Eso sin mencionar que sus padres le prestan atención y le dedican su tiempo, lo que le hace sentir querido.