Los niños con TDAH suelen tener problemas para acabar una tarea. Por una parte, los niños con un TDAH con predominio inatento o combinado tienen dificultades para mantener la atención durante una tarea, no siempre concluyen los deberes y se distraen fácilmente. Por otro lado, los niños con un TDAH con predominio hiperactivo también tienen dificultades con el trabajo, su comportamiento incluye levantarse de su sitio durante las clases, soltar las respuestas de repente, no esperar su turno e interrumpir a los demás.

Estos síntomas pueden perjudicar el rendimiento escolar. Parte del problema son los niveles bajos de dopamina en el cerebro, que afectan a su motivación. Como los niños con TDAH tienen afectadas los circuitos neuronales de recompensa, necesitan más feedback y compromiso con la tarea, que se pueden conseguir mediante estrategias motivacionales.

La tarjeta con el informe del día

Una de las estrategias es la tarjeta con el informe del día (con niños más mayores se puede utilizar la tarjeta con el informe de la semana). Con ella creamos objetivos de comportamiento para el niño y le aporta feedback y recompensas tangibles que le animan a mejorar su comportamiento. Además, también da información a los padres.

El primer paso para crear la tarjeta es determinar qué comportamientos se quieren mejorar. Para ello, es importante la información que aportan los padres, los maestros y cualquier familiar o profesional que trabaje con el niño. Por ejemplo, si el niño tiene problemas con sus deberes, lo que nos interesará poner en la tarjeta es que acabe los deberes o traiga a casa todo lo necesario para hacerlos. Una vez hemos establecido los objetivos, elegiremos los premios. Cuanto más pequeño sea el niño, menos objetivos y más premios tangibles. Para empezar, seleccionaremos de 3 a 8 objetivos. Los premios pueden ser diarios o semanales, aunque los padres y el niño tienen que acordar objetivos (y premios) a largo plazo. Por poner un ejemplo, si el niño cumple los objetivos durante esta evaluación conseguirá ese juguete o esa actividad que tanto quiere hacer.

Una vez hemos terminado de diseñar la tarjeta, los padres (y maestros, si están implicados) tendrán que cumplir con lo establecido. Para empezar, le explicarán al niño en qué consiste de una forma positiva, como un juego. Se le puede decir que le ayudará a concentrarse, a ir mejor en el cole, a disfrutar de la lectura con los papás… Le haremos participar en todo el proceso, ya que se trata de un trabajo en equipo.

som teràpia motivación TDAH

A medida que cumple los objetivos y su comportamiento mejora, ajustaremos los objetivos de forma que tenga que hacer más cosas para conseguir los premios. Es decir, si antes conseguía un premio diario por terminar los deberes, ahora tendrá un premio a la semana por terminar los deberes de lunes a viernes.

Por otra parte, si no consigue los objetivos, significa que le hemos exigido demasiado porque no es capaz de llegar a la línea que hemos marcado. También en esta ocasión ajustaremos las demandas para que pueda conseguir recompensas por su esfuerzo, sino se desmotivará al ver que no puede llegar y dejará de intentarlo.

Por último, iremos cambiando los comportamientos que queremos que aprenda una vez que los haya interiorizado, es decir, que hayamos conseguido el objetivo.

Videojuegos

La clave para una estrategia motivacional que funciona es encontrar una que sea apetecible para el niño. Los videojuegos son una opción. Algunos de ellos sirven como estrategias de motivación para los niños con TDAH porque les dan feedback inmediato. Si lo hace bien, consigue puntos o recompensas. Si el niño no completa la tarea, aprende cómo hacerlo la siguiente vez que lo intenta.

En EE.UU. el Departamento de Educación desarrolló un videojuego (http://www.fffbi.com/games/academy/) específico para niños con TDAH. Tiene siete partes y cada sección se centra en un síntoma diferente. Por ejemplo, el primer juego, “Step into the Triple E”, les ayuda con los problemas de atención y el control de impulsos.

Si este tipo de juegos funciona, se pueden incorporar en la tarjeta con el informe del día. Por ejemplo, si el niño se queda sentado durante toda una clase, le dejaremos 10 minutos para jugar durante un descanso. Esta estrategia no solo les aporta motivación para mejorar su comportamiento, sino que los juegos también le ayudan a manejar sus síntomas.