LA DEBILIDAD

Pregunta: Sé que necesito acudir al psicólogo y aunque en este momento me siento bien, sé que no durará mucho. Me he decidido a pedir ayuda pero hay un pensamiento que no me deja dormir: ¿Soy una persona débil o tonta por pedir ayuda?

En numerosas ocasiones nos hemos encontrado con esta idea negativa: “Si necesito ayuda es porque soy débil”. Este pensamiento forma parte de lo que llamamos pensamientos negativos automáticos. Hemos aprendido a pensar así a pesar de que no ayuda a conseguir nuestros objetivos. ¿Cuál será la solución? Replantearse ese pensamiento. Reaprender (Lo que llamamos Terapia Cognitiva).

¿Qué pruebas a favor hay de que ese pensamiento sea cierto? ¿Este pensamiento me sirve para algo, me hace daño? Una vez hemos comprobado que ese pensamiento no se sustenta: no tenemos pruebas, nos hace daño, no nos sirve… lo cambiaremos por un pensamiento más saludable, que nos ayude a seguir luchando. Veamos un ejemplo: ¿Podemos pensar que Rafa Nadal es una persona débil? Vaya, pues él también ha tenido que pedir ayuda, depositó su confianza en un equipo de profesionales que le ayudan y le asesoran. Todos juntos han cooperado para que Rafa llegue a ser el nº1.

Siempre nos gusta recordar que los psicólogos somos entrenadores, te damos herramientas y pautas para que consigas tus objetivos. Dejemos de lado ese concepto pasado de moda del psicólogo de diván, de bloc de notas y manchas de tinta… Tema que nos lleva a la siguiente pregunta.

TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL: EFICACIA

Pregunta: He buscado algo de información por Internet pero hay mucha información sobre diferentes terapias y métodos en psicología. ¿Qué eficacia tiene vuestra terapia?

A la hora de elegir un profesional de la salud todos tenemos claro lo que buscamos: un buen profesional con formación que sepa tratar a sus clientes y en el que depositar toda nuestra confianza. En psicología estos requisitos se hacen un poco más estrictos si cabe. Desde Som Teràpia sabemos lo difícil que resulta dar el primer paso.

En Som Teràpia hacemos psicología sanitaria y en concreto, hacemos terapia cognitivo-conductual (TCC). Sí, el nombrecito se las trae. Pero es más que un nombre, es un grupo de técnicas recogidas de la psicología científica cuya idea principal es: ayudar a cambiar la forma en que piensas (“cognitivo”) y cómo actúas (“conductual”), estos cambios ayudarán a que te sientas mejor. A diferencia de otras terapias la TCC se centra en problemas y dificultades del “aquí y ahora”.

Una vez aclarado este punto, vamos con la respuesta: la TCC es el grupo de técnicas psicológicas más respaldado por la ciencia. Esto significa que hay estudios científicos detrás que nos dicen qué técnicas funcionan y cuáles no. A continuación una referencia del Colegio Oficial de Psicólogos: las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence –NICE), recomiendan la terapia cognitivo-conductual como el tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias específicas”.

Nuestro consejo como profesionales y ciudadanos es que pidas toda la información que puedas a tu psicólogo u otro profesional sanitario. No se trata de convencer a nadie, las pruebas están ahí, así que vamos a centrar nuestros esfuerzos en lo que funciona de verdad.