La vida en pareja es una experiencia que muchos buscamos cuando nos enamoramos. El cominezo de una relación amorosa suele estar plagado de buenos momentos, detalles agradables, palabras cariñosas y muchas primeras cosas. El primer beso, la primera cena romántica, el primer viaje de fin de semana. Todo esto hace que nos sintamos felices, estamos contentos con nuestra vida y con nuestra relación de pareja. ¿Por qué? Sencillamente porque contamos con mayor número de cosas positivas que de negativas. Es este balance positivo el que marca nuestra felicidad.
A medida que pasan los años, estas actividades que al inicio de la relación resultaban muy gratificantes ya no lo son tanto. Por ejemplo, al principio salíamos a cenar todos los viernes a nuestro restaurante preferido y nos encantaba; pero ahora ya no resulta tan divertido, porque estas actividades agradables pierden valor con el tiempo. Así que nos quedamos en casa viendo una película.
La pareja se desgasta por la convivencia en sí misma. Las cosas positivas que hacemos juntos pierden fuerza a la larga. Y no sólo eso. Además, nos ocurren cosas negativas que nos afectan de forma individual y a la pareja. Problemas en el trabajo, con la familia, de salud. Todo esto hace que nuestro balance vital tienda a ser negativo.

La clave del éxito

Con este panorama, ¿cómo hay tantas parejas que duran tantos años? Si de forma inevitable lo positivo se devalúa y nos afectan eventos negativos, ¿qué hacen las parejas que siguen unidas? Pues estas parejas poseen habilidades para introducir positivo. Habilidades para buscar y poner en práctica actividades agradables en pareja. Habilidades de comunicación para expresar lo que uno quiere, para expresar críticas o para hablar sobre temas que generan conflicto sin caer en los reproches y las discusiones. Habilidades para ver lo positivo que mi pareja hace por mí y no solamente lo negativo.
Sin duda todo ello requiere un esfuerzo. Mantener una relación de pareja satisfactoria supone dedicarle tiempo. Como criar a un hijo o mantener un puesto de trabajo.
Las habilidades que hemos mencionado pueden no estar presentes en la pareja. Esto hará que vaya entrando negativo en la relación sin que entre positivo. Aquí es donde entre la ayuda que os ofrecemos los psicólogos: evaluando en qué estado se encuentra la pareja y qué habilidades pueden mejorar o incorporar para ser capaces de introducir positivo y construir una relación feliz.